El pasado 10 de diciembre se celebró en La Rioja una nueva edición del RebolloLab, que incluyó actividades repartidas entre los montes de Santurde y Manzanares de Rioja, y una notable participación de más de 35 personas pese al tiempo lluvioso. La jornada, abierta a todos los interesados y al público general, se planteó con un enfoque muy práctico y divulgativo para conocer de cerca el potencial del rebollo y su gestión.
El encuentro se estructuró en dos tramos: por la mañana se realizó una salida de campo para observar distintas situaciones selvícolas y de aprovechamiento; mientras que por la tarde ase desarrolló un bloque de exposiciones y debate en el Salón de actos del Ayuntamiento de Santurde. En las ponencias participaron los técnicos Alejandro Crespo (Medio Ambiente, Soria), Mariano Torre (Medio Ambiente, León) y Sonia Ojeda, cuya investigación doctoral abordó el uso del rebollo en barricas de vino y su potencialidad en este ámbito.

El programa arrancó a las 10:30 con la visita a una primera clara selectiva en el Monte de Santurde (masa con menores diámetros), seguida de una segunda clara selectiva en una masa de mayores diámetros. A continuación se visitó el aprovechamiento de un rodal maduro en Manzanares de Rioja, también en una masa de mayores diámetros. Ya por la tarde se celebraron las ponencias y una mesa redonda, cerrando una jornada completa de intercambio técnico y divulgación sobre el rebollo y sus oportunidades.
Cesefor organizó este evento en el marco del proyecto LIFE +REB, cuyo objetivo principal es proporcionar un nuevo marco de Climate-Smart Forestry (CSF) aplicado a los bosques de rebollo (Quercus pyrenaica) de Castilla y León. En esta línea se están llevando a cabo los laboratorios vivientes de mitigación, adaptación y mejora de la biodiversidad, así como los Rebollo Lab, espacios cuyo fin es poder colaborar con las diferentes partes implicadas, locales y regionales de la cadena de suministros y del sector.
