Desde Selviaula tenemos claro que, para gestionar nuestros montes de forma sostenible, es fundamental saber qué tenemos y cómo está cambiando. En España contamos con dos herramientas de referencia: El Mapa Forestal de España (MFE)y el Inventario Forestal Nacional (IFN). Juntas, no solo describen el estado actual, sino que ayudan a entender la evolución de la riqueza natural frente a desafíos cómo el cambio climático.
- El Mapa Forestal de España (MFE):
El MFE es mucho más que una imagen del territorio: es la cartografía base que clasifica el territorio español y diferencia entre formación arbolada y sin formación arbolada, aportando además información sobre estructura y estado de desarrollo de las masas (desde repoblado hasta fustal).
De los datos que se muestran, se puede observar que la superficie forestal española se divide en 187.413 km2 de formación arbolada. Dentro de la formación arbolada, los encinares son la formación dominante (15%), seguido de las dehesas (13%) y en tercer lugar los pinares de pino carrasco (Pinus halepensis). En términos de especie principal, la encina (Quercus ilex) es la de mayor presencia. Además, se puede deducir que más de la mitad de nuestros montes se encuentra en un estado superior de desarrollo de las masas arboladas (fustal) y que en España encontramos cuatro regiones biogeográficas, siendo mayoritariamente la Mediterránea (86,2%), seguida de la Atlántica, la Alpina, presente únicamente en las cumbres de Cataluña, Aragón y Navarra, destacando esta por ser la única comunidad que presenta tres regiones biogeográficas, y la Macaronésica (Islas Canarias).
Pero hay una limitación importante: el MFE es, en esencia, una foto fija. Para entender la dinámica —qué gana o pierde volumen, dónde cambia la densidad o cómo evoluciona la estructura— necesitamos una herramienta que mida el bosque en el tiempo.
- El Inventario Forestal Nacional (IFN)
El IFN es un proyecto continuo, que se basa en la repetición de las parcelas de muestreo cada diez años por provincia, lo que permite deducir la evolución de la masa.
IFN1 (1966-1975) – IFN2 (1986-1996) – IFN3 (1997-2007) – IFN4 (2008-Actualidad):
Del IFN se obtienen métricas esenciales para evaluar el estado de las masas: área basimétrica, número de pies, volumen con corteza, entre otras. Y lo más potente llega al comparar ciclos: Por ejemplo, en esta pequeña muestra, al analizar parcelas coincidentes entre IFN3 e IFN4 se pueden detectar tendencias claras.
Se aprecia en general un aumento en área basimétrica y volumen con corteza, es decir, en muchas zonas el monte está acumulando “capital forestal”, mientras que, en algunas especies, se observa un descenso del número de pies. Esto sucede con el pino piñonero, pino laricio, pino albar y pino radiata, lo que puede estar asociado a cambios estructurales, competencia, gestión, perturbaciones o sanidad. En el caso del radiata podría estar relacionado con los problemas sanitarios ocasionados por la enfermedad de la banda sobre esta especie, tanto la banda marrón, como la banda roja.
Y ahora, lo más útil: como vimos con el análisis de los incendios de 2025, explora los datos en el panel de datos
Para que esta información sea realmente operativa, hemos preparado un cuadro de mando donde puedes:
- filtrar por comunidad autónoma y provincia,
- ver la composición según Mapa Forestal,
- y comparar la evolución entre ciclos del IFN (IFN3–IFN4) con métricas como área basimétrica, número de pies y volumen.
En las próximas entradas del blog, analizaremos más en profundidad la evolución de los IFNs.
¡Estad atentos!









