Viaje formativo a Italia de Selviaula

Parte del equipo de selviaula se desplazo a Italia para acudir a la formación impartida por los miembros de AFI (Association Futaie Irrégulière) Max Bruciamacchie y Valentine Demets.

2 de marzo

Llegamos al aeropuerto de Nápoles el día 2 de marzo, donde nos recogieron miembros de UniFi (Universidad de Florencia) con destino a San Severino Lucano (Potenza).

Durante el trayecto entre Nápoles y San Severino pudimos apreciar numerosos bosques de frondosas (presumiblemente Quercus cerris) gestionados en monte medio (coppice with standards). Este sistema de gestión preserva unos 60 pies/ha, cortando a hecho el resto de los ejemplares. De esta manera se genera un intenso rebrote que cumple con la alta demanda de leña por parte de la población local. Sin embargo, la calidad de los pies remanentes se ve afectada debido a la profusión de brotes epicórmicos en los fustes.

3 de marzo

El día 3 de marzo comenzamos con una presentación teórica por parte de Max, explicando los orígenes y motivaciones de la red AFI. La primera versión del protocolo AFI nació en el año 1990, teniendo que esperar 3 años hasta la instalación de los 6 primeros dispositivos de monitoreo. Su propósito inicial fue demostrar con datos que la gestión irregular de robledales era posible y viable, a partir de la integración de numerosas variables.

Actualmente estos dispositivos tienen múltiples propósitos, sirviendo como referencia de la evolución de rodales demostrativos y monitorizando diferentes aspectos tales como la variación en volumen, área basimétrica, densidad, calidad, balance de costes y beneficios, evolución de la biodiversidad, stock de carbono, estado de la regeneración, etc. cumpliendo con los objetivos de monitoreo de la selvicultura, ecología y economía.

Cada sistema de monitoreo está compuesto por 10 parcelas, tomándose datos de unos 150-250 árboles.

Entrando en materia, acudimos a las zonas seleccionadas dentro del denominado Bosque Magnano. Dicho bosque se encuentra enmarcado dentro del Parque Nacional del Pollino. Este bosque está dominado por Quercus cerris y Fagus sylvatica, con presencia relativamente común de Carpinus betulus y pies dispersos de otras especies tales como Acer opalus y Acer campestre. El sotobosque, aunque en general escaso, contaba con Ruscus aculeatus (en italiano pungitopo, que viene a significar algo así como “pincha-ratones), Erica arborea y zarza (Rubus spp). 

Rodal de Q. cerris en el Bosque Magnano

Atendiendo a la gestión forestal, la masa carece de aprovechamientos recientes lo que se traduce en la ya citada ausencia de sotobosque, y en copas estrechas cuyos diámetros en promedio suelen ser inferiores a los 6 m.

En la primera parcela se realizó una presentación común en profundidad sobre la metodología para la toma de datos. Posteriormente nos dividimos en dos equipos y se inició la toma de datos. 

Inicio de la toma de datos de la parcela ejecutada por metodología AFI.

4 de marzo

El día 4 de marzo se completaron un total de 4 parcelas por equipo, ocupando toda la mañana y tarde. Como curiosidad, las alturas superaban ampliamente los 30 m de altura, llegando a tomas dos pies con más de 40 m (un ejemplar de Q. cerris y otro de F. sylvatica), lo que demuestra la gran aptitud del sitio para ambas especies.

5 de marzo

El día 5 de marzo, durante la mañana, se planteó una clase de señalamiento por parte de ambos ponentes, encabezada por Max. Comenzamos con una breve explicación de los datos obtenidos, con un área basimétrica de 45 m2/ha, muy elevada para masas de robles. Con estas condiciones, Max expuso una intervención inicial muy suave, con una extracción en área basimétrica por debajo del 10% (es decir, menor a 4,5 m2/ha), siendo más partidario de aproximarse a extraer 3 m2/ha y esperar a ver la reacción. Esta intervención ha de centrarse sobre pies seleccionados por su calidad, eliminando un único competidor a nivel de copa por cada pie objetivo. Esto último se debe al elevado coeficiente de esbeltez, en el entorno de 100, y a la estrechez de las copas. En este sentido se citó la gran resistencia del cerris a la concurrencia, debido a que hay ejemplares con 3 m de radio de copa y más de 20 m de altura presentando vitalidad. Se recordó que la amplitud de copas además genera mayor cantidad de fruto y facilita la regeneración del roble.

Max Bruciamacchie explicando los criterios de selección de este pie para su corta (señalado con cinta rojiblanca)

En este caso, se estableció una segunda intervención pasados los 6 años para comprobar la reacción de los pies liberados.

Buscaremos el pie con mayor calidad actual o potencial a la hora de seleccionar los pies a favorecer. En caso de encontrar una zona con abundantes pies de clase C o D, se favorecerá al “pole” (≈latizal alto) de calidad debido al actual contexto de cambio climático. Esto se debe a que los pies jóvenes son más plásticos y adaptables a los cambios en las condiciones climáticas.

Durante la tarde, se hizo una ruta por la zona del Bosque Vetusto, una zona de arbolado muy maduro de grandes dimensiones. Durante la ruta, de aproximadamente 6 km, se observaron ejemplares de Q. cerris con alturas superiores a los 40 m y diámetros de más de 1,7 m en algunos casos, así como hayas de similares proporciones.

Una vez finalizada la ruta, se procedió a analizar los resultados obtenidos de las parcelas de monitoreo. A modo resumen, se presentan los siguientes resultados acompañados de su interpretación:

  • La distribución por especies está prácticamente igualada entre el Q. cerris y haya.
  • Área basimétrica en el entorno de los 45 m2/ha es demasiado elevadas, revelando la ausencia de gestión previa. 
  • Continuando con el área basimétrica, la distribución de esta entre madera delgada, media, gruesa y muy gruesa es la siguiente:

Madera Delgada (MD): 6%

Madera Media (MM): 52%

Madera gruesa (MG): 35%

Madera muy gruesa (MMG): 7%

En un monte irregular balanceado la distribución ha de ser próxima a 20% (MD) + 30% (MM) + 50% (MG + MMG), lo que denota una ausencia de renovación por escasez de MD y una sobrerrepresentación de MM.

Gráfico comparativo entre el bosque magnano y un bosque irregular balanceado

  • Hay una elevadísima proporción del área basimétrica ocupada por pies de calidad A y B, de un 34%. En el caso del Q. cerris la suma de ambas calidades alcanza casi el 50% del AB por especies.
  • Analizando la regeneración, tenemos demasiada cantidad de haya y muy escasa de roble. El total de la regeneración ocupa un 13% de la superficie, siendo óptimo alcanzar el 20%.
  • En lo relativo a la madera muerta, la suma de la madera muerta en suelo y pie ha de ser superior al 10%. En este rodal contamos con un 2% de madera muerta sobre el valor del volumen total, porcentaje muy bajo que se explica parcialmente debido a la ausencia de aprovechamientos y a que los pies derribados por vientos pueden ser aprovechados como leña por la población local.

Desde Selviaula queremos agradecer a los miembros de AFI por transmitir de manera eficaz sus conocimientos, a UniFi por la organización y a los miembros de Blue Biloba y Pro Silva Italia por la amabilidad y el buen ambiente.

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